La creatividad es un valor en alza pero
aún está muy lejos de ser una moneda común
en nuestras vidas. Más propia del mundo del arte, de la
publicidad o del entretenimiento, pocas veces la ejercitamos
como solución a nuestros proyectos personales o a nuestras
empresas.
Hija de la imaginación, hermana de
la innovación, la creatividad es fundamentalmente el fruto
de la inteligencia creadora. Su papel en la evolución
de la humanidad y en la diversificación de las diferentes
culturas se ha materializado en la artesanía, las artes
plásticas, la literatura, la música, la arquitectura,
la mecánica, la tecnología, la ciencia y en la ética
social o política.
La creatividad es el punto
de partida y la semilla esencial de los trabajos que acometemos
en el Estudio de Pedro Molino. Modelada por su plasmación
práctica a través de la imagen gráfica
o simbólica, ha de ser capaz de transformarse en una potente
herramienta de comunicación al servicio
de nuestros proyectos, productos o clientes.
La imaginación y la intuición son
parte del proceso creativo.
(Mister A, cartel diseñado
para una semana cultural en un colegio público andaluz)